Dossier ECOSIG

El pasado 29 de noviembre, presentamos el dossier ” Por una terapia de aceptación y no de conversión”, a través de un foro que ha logró reunir a instituciones de gobierno como COPRED y Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, organismos autónomos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), activistas y sociedad civil en general.

 

Este documento es una apuesta importante para erradicar todas la prácticas violatorias de derechos humanos y fue posible gracias al apoyo de la fundación alemana Heinrich Böll Stiftung México, Centroamérica y el Caribe, la Embajada de los Países Bajos en México y el Museo Memoria y Tolerancia.
 

¿Qué significa ECOSIG? Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género.

¡Descárgalo aquí!

¡Que las instituciones de gobierno se pronuncien respecto a las terapias de conversión!

El 17 de mayo la asociación civil Yaaj Transformando tu vida A.C. lanzó una campaña en contra de las prácticas de conversión, buscando informar a la sociedad lo peligrosas y dañinas que son para la vida de las personas LGBTTTI.  Autobuses en los estados de Mérida, Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México recorren sus principales avenidas con un mensaje básico y claro: “La Homosexualidad no es una enfermedad”.

Tan sólo 3 días después del lanzamiento de esta campaña, el movimiento conservador denominado “Frente Nacional por la Familia”  sostuvo una asamblea nacional en el estado de Baja California Sur, con el fin de impulsar dichas prácticas a nivel nacional, asegurando que podrían quitar la homosexualidad en tan solo 4 meses, logrando una conversión exitosa y que estas personas desarrollen su heterosexualidad.

 

“Definitivamente una iniciativa  oportuna, importante y necesaria que combate 2 luchas: la violación de derechos humanos por este tipo de prácticas y la campaña de odio incitada por el Frente Nacional por la Familia, sacando un camión que sólo busca desinformar más a la sociedad.”

Salvador Villagarcía (Coordinador General Jóvenes LGBT México)

 

Las únicas instituciones que se han pronunciado en el tema hasta ahora han sido el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la ciudad de México (COPRED) y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. (CEAV) . Frente a esto, organizaciones de la sociedad civil han exhortado a instituciones como CONAPRED, CNDH y la Secretaría de Salud para que fijen postura y trabajen en conjunto para proteger los derechos humanos de las personas LGBTTTI en México. A más de un mes de las solicitudes vía correo electrónico las instituciones encargadas y con competencia en estos temas han guardado silencio, en un mes donde se pronuncian PRO derechos LGBTTTI la pregunta está en el aire ¿Por qué tardan tanto?

“Existe presión por parte de la sociedad conservadora hacia el mismo gobierno, en fechas electorales esto puede ser un tema que influya para emitir una postura desde las instituciones, pero es justo en estos momentos donde más se necesita fijar una postura respecto a ese tema. Nosotros abogamos por nuestros derechos sin limitar el derecho de nadie, por el otro lado los conservadores incitan al odio y promueven el prejuicio”

Aleh Ordoñez (Directora de LEDESER A.C.)

 
La CIDH ha recibido informes sobre violencia contra personas LGBT, o personas percibidas como tales –especialmente niños, niñas, adolescentes y personas jóvenes–  dirigida a intentar modificar su orientación sexual o identidad de género. La información recibida se refiere a casos en que las personas LGBT o aquellas percibidas como tales son sometidas a supuestos tratamientos psicoterapéuticos, internadas en “clínicas” o campamentos y víctimas de abuso físico. Asimismo, las mujeres también son sometidas a violaciones “correctivas” y otros actos de violencia sexual, con fines de castigo por su orientación sexual e identidad de género, real o percibida. En una declaración conjunta con expertos independientes de la ONU y el Comité de los Derechos del Niño, la CIDH advirtió que jóvenes LGBT son sometidos a las llamadas “terapias” con la finalidad de “modificar” su orientación o identidad. Estas terapias son dañinas, contrarias a la ética, carecen de fundamento científico, son ineficaces y podrían constituir una forma de tortura.

 

 

“Una forma de dichas prácticas son las terapias de conversión, que son impartidas más por extremistas religiosos que por verdaderos profesionales de la salud. De acuerdo a la NORMA Oficial Mexicana NOM-025-SSA2-2014, para la prestación de servicios de salud medico-psiquiatra nadie podrá ser objeto de diagnósticos o tratamientos por razones religiosas u otros motivos distintos o ajenos al estado de salud mental (…) Se ha buscado que estas instituciones se pronuncien desde que iniciamos la campaña, estoy confiado en que tendremos una respuesta oportuna y que esta misma estará basada en todas las recomendaciones emitidas desde organismos internacionales que protegen y garantizan los derechos humanos.”

Ivan Tagle (Director de Yaaj A.C.)

Mientras esto sucede en nuestro país, las instituciones siguen sin fijar una postura ante un tema que es enteramente de su competencia.

 

¿Cómo puedes ayudar?

1.Usando #NoEstoyEnfermx en redes sociales y compartiendo la campaña nacional “Por una terapia de aceptación y no de conversión”.

2. Etiquetando a @ahaasp (Alejandra Haas presidenta de @CONAPRED), @CNDH, @JoseNarroR, @SSalud_mx exigiendo una postura.

3. Siguiendo las acciones que se emprenderán en las próximas semanas y sumarse a ellas.


Por lo pronto, con ustedes: Everardo Martinez, Psicólogo que asegura curar la Homosexualidad en 4 meses, no te pierdas del minuto 32 en adelante:

 

 

TERAPIAS DE CONVERSIÓN: VIOLATORIAS DE DERECHOS (CEAV)

Las “terapias de conversión” en México han estado funcionando al margen de la legalidad, dado que no hay una legislación al respecto las “terapias de conversión” o las practicas que buscan “curar la homosexualidad” han sido promovidas por distintas organizaciones, en especial religiosas.

Esto contrasta con el compromiso de asegurar la integridad, derechos y libertades, que ha asumido el gobierno mexicano con la población LGBTI, así como con la postura de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) que desde 1990 eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales o la Asociación Americana de Psiquiatría (APA por sus siglas en inglés) que desde 1973 suprimió la homosexualidad del manual oficial que detalla los trastornos mentales y emocionales. Hoy en día la Asociación Americana de Psicología expresa su preocupación por dichas terapias y el daño que pueden ocasionarle a los pacientes y la poca validez científica en la que se sustentan estas terapias.

 

En este contexto la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) ha sido la primer, y hasta ahora la única, dependencia de Gobierno Federal en posicionarse firmemente contra estas terapias, en congruencia con su labor. Esperamos que este posicionamiento ayude a que otras dependencias también emitan un posicionamiento al respecto.

 

En 2011, el Consejo de Derechos Humanos aprobó la primera Resolución de Naciones Unidas sobre orientación sexual e identidad de género, con 23 votos a favor – incluido el voto de México -. La Resolución tenía por objeto solicitar la realización de un estudio para documentar leyes y prácticas discriminatorias y actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual e identidad de género. Se buscaba identificar las medidas necesarias para poner fin a la violencia y violaciones conexas de los derechos humanos motivadas por la orientación sexual y la identidad de género. Dando cumplimiento a la Resolución, el 17 de noviembre de 2011, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó el documento “Leyes y prácticas discriminatorias y actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual e identidad de género”. En dicho informe se reconoció que “la sola percepción de la homosexualidad e identidad transgénero pone a las personas en situación de riesgo”.(1)

 

Esta resolución abrió la puerta a un esperado pronunciamiento y debate sobre los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero. Este debate en el Consejo centra la atención política en las obligaciones de los Estados en virtud de las normas internacionales de derechos humanos, a fin de que aborden estas cuestiones con medidas normativas y de otra índole.

 

El informe de la Alta Comisionada presentó pruebas de una pauta sistemática de violencia y discriminación contra personas en razón de su orientación sexual e identidad de género, desde discriminación en el trabajo, en la atención de la salud y en la educación, hasta la tipificación penal y los ataques físicos selectivos, incluso asesinatos. Este informe hace eco con los resultados de los pocos trabajos de investigación sobre el mismo fenómeno que se han realizado en México.

 

 

Recordemos que la obligación jurídica del Estado de salvaguardar los derechos humanos de las personas LGBTI, obligación que está bien establecida en las normas internacionales de derechos humanos, con fundamento en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los tratados internacionales de derechos humanos concertados posteriormente. Todas las personas, cualquiera sea su sexo, orientación sexual e identidad de género, tienen derecho a disfrutar de la protección establecida en las normas internacionales de derechos humanos, incluido el respeto al derecho a la vida, seguridad de la persona e intimidad, el derecho a estar libre de tortura, arresto y detención arbitrarios, a vivir una vida libre de discriminación y violencia y a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica, entre otros.

 

En 2015, la CEAV realizó la “Investigación sobre atención a personas lesbianas, gays, bisexuales y trans en México”. Entre los resultados obtenidos se señala que las principales situaciones que enfrentan las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (LGBT) en espacios públicos y privados al acceder a sus derechos y que las colocan como víctimas directas, indirectas o potenciales, han sido identificadas por diversos organismos internacionales de derechos humanos, sin embargo no en todos los casos han sido estudiadas a profundidad.

 

En el caso específico del tema de salud y salud mental, se identificaron casos de personas a las que les han obligado a tomar medicamentos, recibir tratamientos o realizarse procedimientos médicos relacionados con su condición LGBT. Se observa que incluso fueron privadas de su libertad en centros de salud por su condición LGBT.

 

Ante lo expuesto y atendiendo el mandato institucional de ejecutar la Ley General de Víctimas, cuyo objetivo es: Reconocer y garantizar los derechos de las víctimas del delito y de violaciones a derechos humanos, en especial el derecho a la asistencia, protección, atención, verdad, justicia, reparación integral, debida diligencia y todos los demás derechos consagrados en ella, en la Constitución, en los Tratados Internacionales de derechos humanos de los que el Estado Mexicano es Parte y demás instrumentos de derechos humanos.

 

Esta Comisión Ejecutiva condena enfáticamente cualquier acto que menoscabe la dignidad, que atente contra la identidad o la libertad de expresión de cualquier persona, toda vez que reconoce la violación de estos derechos y los riesgos que representan para la salud de las y los jóvenes las “terapias” de conversión sexual.

 

Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. (2011). Leyes y prácticas discriminatorias y actos de violencia cometidos contra personas por su orientación sexual e identidad de género. A/HRC/19/41. 17 de noviembre de 2011. Disponible en:

 

(1) http://www.ohchr.org/Documents/HRBodies/HRCouncil/RegularSession/Session19/A-HRC-19-41_sp.pdf, página consultada el 14 de octubre de 2015, párr. 1.

Priista, homofóbico y nazista

Christer J. Espino es un joven militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que cobró relevancia después de publicar comentarios homofóbicos en su cuenta de Facebook. Entre otras cosas Espino sostiene que la homosexualidad es una enfermedad mental, que el enemigo en el siglo XXI es la “ideología de género” y que de tener un hijo homosexual debería “rehabilitársele”.

 

Hace apenas unos días el medio de información “Plumas Libres” publicó una nota que mostraba algunos de los comentarios homofóbicos realizados por Christer Espino, militante del PRI en el estado de Veracruz, a raíz de una publicación dónde preguntaba a sus contactos “¿Qué harían si tuvieran un hijo homosexual?”, respondiendo en varios comentarios que él buscaría “rehabilitarlo”, puesto que “los homosexuales suelen tener vidas llenas de problemas y enfermedades” y agregando que “el sufrimiento de los homosexuales es por su estilo de vida, no por la discriminación”, podemos suponer que Espino desconoce los testimonios de las personas que han sufrido el horror de las terapias de conversión de las cuales afirma hay casos “exitosos” y que según él “hay países donde ser homosexual y querer dejar de serlo, es ilegal”. En su cuenta de twitter, en el primer tweet que se lee, pues está fijado, diuce que: el enemigo en el siglo XXI es la “ideología de género”.

 

Además de lo anterior, resulta curioso que, en una de sus cuentas de Facebook, Espino se apoda a sí mismo “Nazzi”, en algunas otras de sus publicaciones realiza una apología a este régimen.

 

 

Los comentarios de Espino resultan especialmente incongruentes ya que es Secretario de Estrategia Digital de Jóvenes por México en su división para el estado de Veracruz, una red que busca acercarse a los jóvenes simpatizantes de su partido, y Delegado Distrital en Jóvenes Icadep Veracruz, instancia responsable de la formación ideológica y política de los miembros y simpatizantes del PRI.

 

 

Podemos cuestionarnos si esta postura homofóbica, empata con las juventudes a las que buscan llegar, pero en definitiva se separa de lo dicho por organismo internacionales como la Americal Psychological Association quien desde 1975 ha hecho un llamamiento a los psicólogos para trabajar activamente con el fin de eliminar el estigma de enfermedad mental asociado a las orientaciones sexuales no heterosexuales, o como la OMS que desde 1990 reconoce que la homosexualidad no es una enfermedad mental.

 

“Plumas Libres” intentó contactar con Renato Alarcón, dirigente estatal del PRI, para saber su opinión al respecto, pero el líder priista veracruzano se limitó a declarar que simplemente “desconocía el tema”, el tema no es de importancia menor como para guardar silencio ante ello.